Las compresas y la regla.


Las compresas son los métodos de protección higiénica más utilizado, sobre todo los primeros años de la regla. El modo de funcionamiento de la compresa es muy sencillo, simplemente se coloca entre la ropa interior y la entada de la vagina y absorbe la regla conforme surge. Es por eso que recibe el nombre de “protección externa”, el método de “protección interna”, puede ser el tampón o la copa.
Al igual que los tampones, existen de diferentes tallas, de diferentes absorciones (ya que todos los días no se tiene la misma cantidad de flujo) y otras que se adaptan mejor o peor a tus necesidades físicas. Por eso tienes que elegir las que mejor te sirvan. Existen compresas  “con alas” que se adaptan y protegen la ropa interior.

Hasta ahora, hemos visto la versión más comercial de las compresas, pero veámoslas desde otros puntos de vista.

Las compresas, por ser utilizados como producto de higiene íntima, deben ofrecer un aspecto inmaculado. Su color blanco transmite limpieza, higiene y pureza, pero ese color se saca de utilizar productos químicos sobre fibras sintéticas. Estas sustancias suelen desecharse en mayor medida en el agua y contaminarla. Quizá pienses que por blanquear estas fibras tampoco es grave, pero ten en cuenta los datos: se ha calculado que una mujer utiliza a lo largo de su vida utiliza casi 20.000 unidades, solo una mujer, en el mundo hay 3000 millones de mujeres.

Además, se ha comprobado que el uso de las compresas está relacionado directamente con un mayor número de infecciones de orina, vagina y uretra; así como de irritaciones debidas a los perfumes incorporados. Lo que parece no ser cierto es que los productos sintéticos puedan provocar cáncer.
Entonces, que otras alternativas hay.

Aparte del tampón (ENLACE), también podemos utilizar la copa vaginal (ENLACE) o  compresas de algodón. Las últimas propuestas, son más ecológica, limpias y económicas.

Imagen extraída de: http://www.pasionporvivir.es/productos/feminidad/consciente/compresassalva-slips-primal